Se acabó la era de la creatividad restringida
Cada enero, la comunidad educativa mundial se reúne en la feria BETT para intercambiar impresiones sobre lo que funciona, lo que no y lo que necesitan los estudiantes para progresar. Este año no se ha tratado tanto de descubrir algo nuevo como de reconocer lo que ya era evidente desde hace tiempo. El modelo dominante de software creativo ha normalizado la escasez y el control de acceso, y son los estudiantes quienes están pagando el precio.
Para Affinity, la tarea está clara. Hemos identificado el problema y ofrecemos una solución. Herramientas profesionales, preparadas para la progresión, accesibles, cohesionadas y fiables. Son gratuitas para los centros educativos y se pueden utilizar en cualquier lugar donde se desarrolle la enseñanza.
En todos los ministerios, sistemas escolares y aulas se mantienen las mismas expectativas. El acceso no puede ser selectivo. El aprendizaje no puede detenerse en la puerta del centro educativo. La confianza no puede ser condicional. BETT no estableció esas prioridades. Simplemente confirmó lo que ya se había establecido con firmeza.
El problema del sistema
Lo que los docentes expresaron no fueron solo una serie de frustraciones aisladas, sino indicios de un problema más amplio y sistémico. El coste, la complejidad, la confianza y la equidad son síntomas de la misma elección de diseño subyacente. Durante años, la educación creativa se ha organizado en torno a la contratación institucional y los incentivos comerciales en lugar de centrarse en las necesidades de los estudiantes.
- Coste - acceso restringido: la concesión de licencias basada en la optimización de los ingresos limita quién puede crear. Cuando se restringe el acceso, la creatividad se vuelve selectiva por diseño.
- Complejidad - ralentización del aprendizaje: el diseño de herramientas para cumplir listas de control en lugar de basarse en la pedagogía genera fricciones y socava la confianza.
- Confianza - continuidad impredecible: los cambios de precio a mitad de ciclo y la opacidad de los derechos dificultan la planificación a largo plazo para los docentes.
- Equidad - desventaja agravada: si no se puede seguir practicando en casa, las diferencias en cuanto a habilidades, confianza y ambición se acentúan por defecto.
Esto nos indica que el modelo actual se centra en la escasez y el control. Protege más la previsibilidad de los proveedores que la progresión de los estudiantes. Esa estructura de incentivos no surgió por casualidad, y no debería considerarse inevitable.
Si el aprendizaje se detiene cuando suena el timbre del centro educativo, se consolida la desigualdad.
Una y otra vez, los docentes se sorprendían al descubrir que los estudiantes podían seguir utilizando Affinity en casa de forma gratuita. Se repetían una y otra vez reacciones como “Es demasiado bueno para ser verdad” y “¿Cuál es el truco?”. No porque la oferta en sí misma nos parezca inusual, sino porque las restricciones se han normalizado durante demasiado tiempo. El acceso desde casa no es un extra ni una característica adicional. Es fundamental para la forma en que las personas aprenden de verdad. Las habilidades se desarrollan mediante la práctica, la repetición y la experimentación, y este trabajo rara vez se ajusta a un horario.
Cuando se garantiza la continuidad, las expectativas cambian y se pasa de restringir el acceso a asumir la participación. Con Canva y Affinity, la continuidad entre el centro educativo y el hogar no es una excepción. Es el punto de partida.
A quién sirve el modelo actual
No es necesario mencionar a los competidores para dejar claros los incentivos. El control de acceso genera ingresos predecibles para la empresa y protege las vías de venta. Las complejas estructuras de los productos sustentan las economías de la formación y la certificación. La limitación de plazas y las restricciones de dispositivos hacen que la expansión no parezca opcional, sino inevitable. En ese mundo, los estudiantes se convierten en usuarios esporádicos en lugar de clientes habituales, y el sector educativo se ve obligado a lidiar con las consecuencias.
Mientras los incentivos recompensen la escasez, el sistema la generará. Para cambiar el resultado, hay que cambiar el modelo.
Por qué Affinity es radicalmente diferente
Affinity no es una solución exclusiva para el aula. Conecta el aprendizaje con el trabajo creativo real, sin límites artificiales.
- Progresión sin penalización: empieza por lo sencillo y luego profundiza. Los flujos de trabajo de vectores, píxeles y diseño se expanden con habilidad, sin necesidad de cambiar de herramienta.
- Flujos de trabajo cohesionados y profesionales: un espacio para la ilustración, la fotografía, la maquetación, el diseño y la tecnología, desde el corte por láser hasta el diseño de envases, para que la práctica en el aula se corresponda con el mundo real.
- Diseñado para la pedagogía: interfaces accesibles, aprendizaje integrado en la aplicación y áreas de trabajo y estudios personalizados permiten que la complejidad llegue en el momento adecuado, no de golpe.
- Continuidad integrada: gratuito para los centros educativos y disponible en casa, para que el aprendizaje continúe cuando la motivación es mayor: después de clase o en proyectos personales.
- De confianza para los responsables: unos derechos claros, un acceso predecible y un despliegue sencillo reducen las fricciones en la adquisición y el riesgo de planificación.
No se trata de forzar la educación con herramientas profesionales, sino de ofrecer herramientas profesionales que respeten la forma en que las personas aprenden realmente.
¿Qué cambia cuando cambiamos el modelo?
- El acceso deja de ser un ejercicio presupuestario para convertirse en una premisa de diseño.
- La continuidad convierte las lecciones puntuales en prácticas y portafolios duraderos.
- La confianza aumenta porque la complejidad llega en el momento adecuado, no de golpe.
- La equidad mejora porque el aprendizaje en casa no es un extra, sino algo que se da por sentado.
- La relevancia reaparece cuando los flujos de trabajo del aula se alinean con el trabajo creativo real.
El fin de la escasez por defecto
La educación creativa no necesita otra solución provisional, sino un reinicio. La estructura de incentivos que restringía el acceso y normalizaba el control nos ha traído hasta aquí, pero no nos sacará de esta situación. Los directivos se enfrentan a una elección clara: preservar la escasez y llamarla “estándar del sector”, o diseñar en función de los resultados de los estudiantes y hacer de la continuidad, la progresión y la confianza el punto de partida. Nosotros estamos comprometidos con esto último y con conseguir que el sistema lo adopte.