Retrato de Isabel Aracama, ilustradora y diseñadora, con gafas de sol, al aire libre

Isabel Aracama

illustrador

Diseñador gráfico

Docente

España

Panel profesional

Isabel Aracama es diseñadora e ilustradora. Se describe a sí misma como una creativa polifacética con una trayectoria multidisciplinar en diseño gráfico y UI/UX. Tras años de experiencia en diversas disciplinas visuales, ha ido ampliando su trabajo hasta convertir la ilustración en su eje central. En lugar de ceñirse a un único estilo ilustrativo, apuesta por la experimentación y deja que cada proyecto desarrolle su propio lenguaje visual. Impulsada por la curiosidad y por un flujo constante de ideas por explorar, su trabajo combina el pensamiento de diseño estructurado con la ilustración expresiva, y se mueve con fluidez entre sistemas, narrativas y estilos.

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“Affinity destaca sobre el resto en tantos aspectos que no puedo más que recomendarlo. Llevo más de doce años dándola a conocer en mis talleres y es raro encontrar a alguien que prefiera otra herramienta después de haber probado lo fácil que es aprender a usarla, su novedoso enfoque y los resultados que se pueden conseguir en tan solo unas horas”.

Preguntas y respuestas

  • Aunque suele ser lo que espera el sector, nunca he buscado realmente un estilo propio ni he sentido la necesidad de tenerlo. Cuando empecé a dominar el dibujo vectorial, me dediqué de lleno al diseño de interfaces y a la ilustración esqueuomórficas, lo que, contra todo pronóstico, me puso en el punto de mira. Más tarde, descubrí la pintura rasterizada digital y las nuevas formas de expresión que me ofrecía, y me encantó. Entonces empecé a hacer ilustraciones más realistas, de estilo científico.

    La verdad es que no sabría decir cuál de los dos estilos me gusta más. Me gusta tanto diseñar una interfaz limpia y minimalista, llena de faders y mandos, como pintar el pelaje de un lobo, pelo a pelo.

  • En realidad, no sigo muchas reglas; simplemente hago lo que me parece correcto. Para mí son muy importantes los fundamentos, especialmente la claridad y la intención. Pero, una vez que estos están bien establecidos, no me importa saltármelos o romperlos si sirve para mejorar el trabajo. Sobre todo ahora que estoy profundizando más en la ilustración y ya no estoy tan atada a las interfaces y al diseño milimétrico como antes.

  • Cuando la idea está clara en el lienzo y todo está en su sitio, entonces realmente empieza la diversión para mí. Se trata de pulir los detalles, darle a la pieza su forma definitiva y hacer que destaque. Podría pasarme horas en ello. Si pudiera, haría cuatro, cinco o setenta y tres versiones diferentes de la misma ilustración y me volvería completamente loca tratando de decidir cuál me gusta más, entrecerrando los ojos ante la pantalla todo el rato y analizando a fondo cada diferencia.

  • A menudo, uso operaciones booleanas para crear y pulir detalles, como sombras, iluminaciones y biseles, en lugar de recurrir a efectos rápidos. Hay que elegir el enfoque adecuado para cada situación, pero, cuando se hace bien, este método proporciona un mayor control y mejora notablemente el resultado final.

  • Por suerte, Affinity hace bien muchas de las cosas en las que otras herramientas fallan. El flujo de trabajo, el funcionamiento de las herramientas y la ausencia de obstáculos al trabajar en formato digital marcan una gran diferencia. La interfaz de usuario también está muy bien diseñada. A esto hay que añadir su rendimiento y, por supuesto, la comunidad. Todo esto hace que Affinity(se abre en una ventana nueva) parezca diseñada específicamente para los creativos.

Ilustración digital creada en Affinity de la interfaz de un sintetizador de sonido, con botones, controles deslizantes y teclado