Explicación de la separación de frecuencias
Si has retocado retratos alguna vez, sabrás que retocar la piel en exceso hace que la persona acabe pareciendo un personaje de videojuego de 2009. Un retoque torpe de la piel se nota a kilómetros. La solución no es retocar menos, sino hacerlo con inteligencia. La separación de frecuencias te permite trabajar la textura y el tono por separado. Así puedes suavizar un tono de piel irregular y con manchas sin eliminar por error todos los poros y pecas que le dan realismo al retrato.
Es una de esas técnicas que suenan más complejas de lo que son. En cuanto la hayas utilizado un par de veces, te preguntarás cómo has podido retocar fotos sin ella.
Cómo funciona la separación de frecuencias
Cada fotografía contiene dos tipos de información visual superpuestos: la textura (detalles sutiles, poros, pelo, grano del tejido) y los tonos/colores (manchas en la piel, sombras, pigmentación irregular). Normalmente, estos elementos se encuentran en el mismo píxel, por lo que las correcciones que realices en uno afectarán inevitablemente al otro.
La separación de frecuencias divide estos dos tipos de información en capas distintas. La capa de frecuencia alta contiene los detalles más sutiles. La capa de frecuencia baja contiene los tonos y el color. Una vez separados, podrás trabajar en cada capa por separado sin causar daños colaterales.
En Affinity, esta separación se realiza automáticamente en el estudio de píxeles mediante Filtros > Separación de frecuencias. Se aplica un filtro de desenfoque para crear la capa de frecuencia baja, y un filtro de paso alto configurado en el modo de fusión Luz lineal se encarga de la capa de frecuencia alta. No es necesario que configures nada.
También está disponible como herramienta en el estudio de composición, aunque este estudio está oculto por defecto. Para acceder a él, abre el Administrador de Estudio y actívalo.
Un flujo de trabajo básico de separación de frecuencias en Affinity sería el siguiente:
- Ve a Filtros > Separación de frecuencias.
- Elige un radio que separe el tono de la piel de la textura sin perder la estructura facial.
- Elige un método de desenfoque: gaussiano para la mayoría de los retratos, mediano o bilateral para trabajos en los que es importante preservar los contornos.
- Retoca el tono y el color en la capa de frecuencia baja.
- Retoca los poros, el pelo, las manchas y los problemas de textura en la capa de frecuencia alta.
- Mantén las capas de frecuencia agrupadas para que sea fácil revisar, enmascarar o eliminar la edición.
El control deslizante de radio: donde la mayoría de la gente se equivoca
Cuando abras el cuadro de diálogo Separación de frecuencias, lo primero que verás es el control deslizante de radio. Este control deslizante determina el grado de desenfoque que se aplica a la capa de frecuencia baja, lo que a su vez determina el equilibrio entre lo que se considera textura y lo que se considera tono.
Tu instinto te dirá que lo subas al máximo. Pero eso es un error. Un valor de radio demasiado alto traslada demasiados detalles a la capa de frecuencia baja. Esto acaba difuminando rasgos estructurales como el puente de la nariz o la cuenca del ojo y el retoque posterior empieza a parecer artificial y extraño.
Ajusta el radio de modo que, en la vista previa de frecuencia baja, se muestren colores y tonos difuminados y suaves, pero se conserven las características principales y los contornos del rostro. Deberías obtener una imagen que parezca una versión ligeramente onírica y desenfocada de la original. Si parece una acuarela, reduce el valor.
Elegir el método de desenfoque
Affinity te ofrece tres métodos de desenfoque para la capa de frecuencia baja. La mayoría de los retocadores eligen el gaussiano por defecto y nunca se plantean utilizar otro, pero los otros dos métodos pueden ser muy útiles en situaciones concretas.
Gaussiano (predeterminado): desenfoque suave y ponderado. Funciona bien en la mayoría de los retratos. Es un buen punto de partida.
Mediana: amplía las zonas de color y conserva mejor los contornos que el filtro gaussiano. Es útil cuando el sujeto tiene rasgos bien definidos que no quieres que se difuminen con los tonos adyacentes: una mandíbula marcada, cejas bien definidas, etc.
Bilateral: conserva los contornos de alto contraste mientras difumina el área que hay entre ellos. Al seleccionar Bilateral, aparece el control deslizante Tolerancia. Úsalo para controlar en qué medida deben conservarse los rasgos principales al pasar el pincel por encima de ellos. El renderizado es más lento, pero merece la pena en retratos complejos y detallados.
No hay un método que sirva para todo el mundo. Primero, prueba con Gaussiano y cambia a Bilateral si ves que se pierde definición estructural en las zonas problemáticas.
Trabajar con la capa de frecuencia baja
Una vez aplicada la separación, trabajarás con el color y el tono en la capa de frecuencia baja. Aquí es donde igualas el tono de la piel, reduces el enrojecimiento y suavizas las sombras sin alterar la textura de la superficie cutánea.
En esta capa, las herramientas Pincel de sobreexposición y Pincel de desenfoque son tus principales aliadas. Para retoques más amplios de la piel, el pincel corrector también funciona bien en casos de pigmentación irregular o manchas. Toma una muestra del tono circundante y se integrará a la perfección. Como no estás trabajando en una capa con detalles muy precisos, puedes permitirte ser relativamente agresivo con el tamaño y la suavidad del pincel. Basta con mantener una opacidad moderada. Es mejor aplicar las correcciones poco a poco que hacerlo de una sola vez.
Aquí también se corrigen los reflejos sobreexpuestos. Selecciona un color de la piel cercana y, a continuación, pinta sobre el área recortada con la herramienta Pincel de pintura, configurada en el modo de fusión Color más oscuro y con un flujo bajo. Se trata de una solución sencilla que resultaría mucho más complicada de llevar a cabo en una capa combinada.
Un atajo de teclado muy útil es pulsar F para alternar sobre la marcha entre las capas de frecuencia alta y baja. Comprobar cómo va el trabajo en contexto sin salir del proceso de retoque es uno de esos pequeños detalles que aceleran considerablemente la sesión.
El objetivo no es dejar la piel perfectamente uniforme. El objetivo es reducir las distracciones sin perder las transiciones naturales que hacen que el rostro parezca real.
Trabajar con la capa de frecuencia alta
La capa de frecuencia alta contiene todos los detalles más sutiles: poros, pelos sueltos, imperfecciones e irregularidades en la textura. En esta capa, al retocar la textura de la piel, solo se trabaja en la superficie, sin alterar el tono subyacente, que es justo lo que se necesita cuando se trata de manchas, pelos sueltos o problemas de textura localizados.
La herramienta Pincel de clonar es la mejor opción en este caso. Selecciona una textura de la piel cercana que tenga una orientación y densidad similares y aplícala sobre la zona problemática. Al clonar solo la textura y no el tono, el resultado se integra de forma casi invisible. Sin halos oscuros ni claros que delaten el retoque.
En la capa de frecuencia alta, también puedes utilizar la herramienta Eliminación de imperfecciones para manchas aisladas y pequeñas imperfecciones. Para manchas más grandes o complejas, el pincel de clonación te permite controlar con mayor precisión qué elementos copias y dónde los colocas.
Selecciones y máscaras
A menudo se olvida que las capas de frecuencia se comportan como capas normales. Puedes aplicar selecciones, máscaras e incluso máscaras dinámicas a cualquiera de ellas del mismo modo que lo harías en cualquier otra parte de Affinity.
Esto te permite acceder a muchas opciones de retoque específico. Por ejemplo, puedes crear una selección aproximada alrededor de una zona concreta (la frente, las mejillas o la zona debajo de los ojos) y limitar el retoque a esa zona. Usa una máscara de capa para suavizar la entrada o la salida del retoque de un contorno. Usa las herramientas de selección para aislar un matiz de color en una zona del rostro antes de tratar la capa de frecuencia baja que hay debajo.
Tratar las capas de frecuencia como zonas aisladas y cerradas es un enfoque erróneo, ya que son capas normales que tienen a su disposición el mismo conjunto completo de herramientas.
Errores habituales que hay que evitar al separar frecuencias
La mayoría de los errores suelen deberse a llevar la técnica demasiado lejos o a trabajar en la capa equivocada.
- Aumentar tanto el radio que la estructura facial empieza a difuminarse.
- Corregir los problemas de tono en la capa de frecuencia alta.
- Clonar la textura de una zona con una dirección o densidad diferente.
- Olvidarse de activar y desactivar el grupo para comprobar si la edición sigue pareciendo natural.
- Utilizar la separación de frecuencias para solucionar problemas que se resuelven mejor con la luminosidad, la sobreexposición, la subexposición o la corrección de color.
Cuándo la separación de frecuencias no es la herramienta adecuada
La separación de frecuencias es ideal para retratos, retoques de piel e imágenes en las que es necesario conservar la textura de la superficie, independientemente del tono. En otros contextos, es menos útil e incluso puede ser contraproducente.
En la fotografía de productos, donde los degradados uniformes y sin fisuras son importantes, suelen dar mejores resultados la sobreexposición y la subexposición convencionales en capas combinadas. Las superficies con mucha textura, como la tela, la piedra o el cuero, pueden comportarse de forma impredecible si se aplica la separación de frecuencias con un radio incorrecto. Además, las imágenes con mucho ruido tienden a transferirlo a la capa de frecuencia alta, lo que dificulta trabajar con precisión.
En cambio, para retratos editoriales y trabajos de belleza, sigue siendo una de las técnicas más útiles del kit de herramientas de retoque.
Crear un flujo de trabajo no destructivo
La mejor versión de un flujo de trabajo de separación de frecuencias es la no destructiva. En Affinity, la capa original permanece intacta al aplicar la separación. Si necesitas revisar o deshacer alguna corrección, el original siempre estará disponible.
Utilizar herramientas de selección antes de pintar en alguna de las capas te permite limitar el alcance de las correcciones. Si una zona de la capa de frecuencia alta no ha quedado bien, el límite de la selección garantiza que no se haya extendido a áreas donde no deseabas. Es un proceso metódico, pero rápido una vez que te acostumbras.
El panorama general
La separación de frecuencias no es magia. No solucionará un retrato mal iluminado ni hará que una imagen borrosa parezca sacada de un estudio con iluminación controlada. Lo que permite es realizar ajustes con precisión quirúrgica sobre los dos tipos fundamentales de información visual de una fotografía, para que los retoques se apliquen exactamente donde se desean.
Esta técnica es útil tanto para correcciones rápidas en material comercial como para retoques de belleza minuciosos. Tanto si estás retocando un primer plano para una revista como si estás trabajando en un reportaje editorial completo, si entiendes los mecanismos (radio, método y comportamiento de las capas), podrás tomar decisiones en lugar de limitarte a mover píxeles y cruzar los dedos.
La implementación de Affinity elimina la configuración manual que, históricamente, hacía que la separación de frecuencias pareciera inaccesible. Elige el radio y el método de desenfoque y ya está. Lo que hagas con las capas a partir de ahí depende solo de ti.